Saber a conveniencias

En esta semana una amiga me pasó un artículo periodístico donde a una señora que para darle un marchamo de autoridad y ciencia, se le atribuye haber estudiado matemáticas -aunque no se especifica a qué nivel- y es la autora de algunos libros, que podrían encajar en alguna sección  de espiritualismo, new age, autoayuda…

Bien,  la cuestión es que esta señora plantea lo siguiente: «se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervisoso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neutrotransmisores, proteinas y células de apoyo»; y a partir toda una serie de afirmaciones entorno al corazón, como puede ser que. «el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir» El artículo está plagado de términos pseudocientíficos como, «comunicación energética», «ondas incoherentes», «estado de conciencia inteligente», «comunicación biofísica», «ondas de presión»…

Un ejercicio muy útil a realizar y que nos puede ahorrar mucho tiempo, es verificar si el planteamiento inicial es certero o no es certero, y para ello lo que podemos hacer es verificar ese planteamiento, preguntándonos: ¿dispone el corazón de 40000 neuronas, neurotransmisores que le hacen pensar por su cuenta?; y en lo que a mi propio conocimiento del tema y lo que he podido investigar, no hay nada en relación a ello, con lo que todo el resto del artículo es mera especulación y tontería; pero eso sí, con ello se vende libros.

Incluso planteando la certeza de la afirmación, ¿cómo está funcionando eso?, pero claro, no a través de teorías tipo: «como tiene neuronas, piensa», porque para pensar no sólo son necesarias las neuronas, ellas están involucradas, pero no funcionan como «causa-efecto» de forma aislada. La mente y el pensamiento es un sistema emergente al funcionamiento de la persona como un todo y que no está instalado en un sóla parte de nuestro cuerpo.

Esta señora afirma, que «sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alredeor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón». Vale, ¿cómo se ha medido esto?, ¿que es eso exactamente del campo magnético del corazón?, ¿qué evidencias hay de ello?, ¿cuando estoy en una aglomeración también estoy recibiendo la información magnética de todo el mundo?, ¿cómo las distingo?, ¿qué hago con ellas?, ¿qué utilidad puede tener caso de ser así?….

Todo este tipo de planteamientos de crear un saber poco certero, personalmente me acerca más con la superstición y con conclusiones que a la gente le puede llevar a tomar decisiones con unas repercusiones en sus vidas muy negativas; como por ejemplo: «pregunte a su corazón, cuando no sepa qué hacer», desde luego,  si lo que quieres desarrollar es ignorancia y victimismo.

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