Pasarlo bien…

En nuestra cotidianidad hay un elemento que relegamos y acotamos a un tiempo y a un espacio, como algo adicional y no como algo intrínseco a la tarea en la que estemos involucrados; me refiero al «pasarlo bien…» a que la cosa «sea disfrutable»

Me comentaba un joven que uno de sus problemas era que durante el fín de semana «no se lo pasaba bien», porque ese tiempo estaba destinado a eso: «a pasarlo bien»…y si eso no sucedía, mantenía la sensación de pérdida y de que él era una persona «aburrida»; porque claro los otros: «sí que sabian pasarlo bien» 

Su idea de partida era que si se le invitaba a una discoteca, «la cosa en sí» ya era «divertida», pero que él no llegaba a experimentar eso; con lo que se dedicaba a identificar en el entorno ejemplo de otras personas que efectivamente, le confirmaban que ellas «sí que sabían lidiar con la situación», y por lo tanto continuaba llenando de argumentos su propio punto de partida.

Entre otros asuntos aquí hay algo que emerge rápidamente y es el pensar que las «cosas en sí son divertidas», que un chiste por el mero hecho de ser chiste es gracioso, que una discoteca por el mero hecho de ser un espacio de esparcimiento es divertido, que unas vacaciones por ser un espacio alejado del trabajo son disfrutables…Operamos con ellas desde la «causa-efecto»; y no desde la comprensión de que las cosas no son buenas, malas, divertidas, aburridas…sino que van a depender de muchos aspectos y no sólo uno operará como gran causa.

Estudiar, trabajar, hacer deporte, las tareas del hogar…podemos hacerlas, desarrollarlas, construirlas incluyendo el que «sean disfrutables» en sí, y no buscar un espacio donde hacer que esto que hacemos sea «disfrutable», que es a lo que solemos asociar momentos fe fiesta, vacaciones, tiempo libre…

Si observas a un niño podrás comprobar que para él la actividad en la que se involucra es «disfrutable en sí» ; y eso no significa que reste significatividad o importancia a la misma. De alguna manera también mantenemos un sentido del «pasarlo bien» en ocasiones algo reduccionista y distorsionado, identificándolo con la risa, la distensión, la denominada «desconexión»..pero sin llegar muy bien a identificar cómo estos elementos están operando.

Tú puedes ver un documental sobre un tema que pueda resultarte interesante, y mientras estás involucrado el disfrute emerger como algo propio de la actividad. Puedes seguir el contenido de una conferencia, salir al exterior y atender por cómo notas en términos diferentes el entorno, la conversación con un tercero…y en sí la cosa puede ser altamente disfrutable. No necesitas de un espacio y un tiempo donde eso desarrollarlo, entre otras cosas, porque será limitado y de alguna forma también forzado

¿Qué elementos conforman una fiesta?, ¿cómo puedes organizar esos elementos para que favorezcan que el «buen ambiente» sea algo más probable?, ¿qué organización lo favorecerá, que otra lo disminuirá?…Y este ejemplo, lo puedes extender a cualquier actividad en la que te involucras, y cuando lo haces puedes también notar cómo la actividad en sí misma la puedes hacer desde el disfrute, aunque no esté catalogada «oficialmente» como tal.

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