Sensaciones Subjetivas

Si preguntásemos a un habitante de la Comunidad Valenciana cual es su percepción acerca del régimen de lluvias que está existiendo durante este invierno, existe una alta probabilidad que contestase que «muy alto», y que su vivencia está funcionando así como un «saber», su relación con el clima en este tiempo es desde ahí; y cualquier conversación se organizaría desde ese saber.

Ahora bien, tomando los datos -objetivos del Instituto Nacional de Metereología- resulta que los últimos tres inviernos el régimen de lluvias es más alto que éste en el que nos encontramos. Lo que ha ocurrido es que durante este invierno las lluvias se han repartido a lo largo de más días de precipitaciones, y en los anteriores han sido menos días aunque más intensos; por lo tanto «el saber» que está funcionando para esa persona, no es certero y lo que está ahí organizándose es la percepción  subjetiva de una «creencia».

Nuestro «saber» es robusto, estable, nos confiere seguridad y es por lo que nos cuesta moverlo, cuestionarlo en nuestra vida. Ese saber es conveniente que esté basado en datos objetivables con el que construirlo, y desterrar comprensiones que pueden resultarnos muy poco útiles.

El dato «objetivable» lo encontramos en cómo funciona el mundo realmente, llendo a la fuente del dato y no a la interpretación de él. Así la ciencia en sus diferentes campos nos devuelve la imagen del mundo «tal y como es con el conocimiento que tenemos hasta ahora del mismo» y no de la interpretación que hacemos.

La subjetividad nos puede ser muy útil para establecer posibles «hipótesis» de cómo funciona el mundo, y la forma que tenemos de construir sobre ellas «saber» siempre es la investigación y la experiencia real.

A todos nos suena muy bien eso de «aprender a ser críticos con las cosas», aunque lo que no se nos enseña es la habilidad requerida para ello. Parte de ello es conocer la fuente de la información, en qué se ha basado esta fuente y el origen de ella.

Otro de los obstáculos culturales es que «la falta de saber» (aunque sea falso) está muy mal contemplado socialmente. Si reconocemos abiertamente que sobre un dato «no sabemos» podemos generar un mal sentir sobre la cosa, tachándonos a nosotros mismos de «ignorantes», generalizando la cosa a otras areas en nuestra vida. De ahí la tendencia de muchas personas a posicionarse y hablar de las cosas, como si tuviesen un conocimiento certero de aquello sobre lo que se pronuncian: ¿os suena de algo la propagación de opinadores que existen en todos los medios de comunicación?

Es un asunto que te va a resultar muy útil de explorar en tu propia vida; cuando te relacionas  sobre algo  en base a un: saber, una creencia o una hipótesis, e investiga hasta qué punto eso es certero que esté en esa tipología de clasificación.

La próxima actualización del blog será el Martes dia 16 de Marzo

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